sábado, 17 de enero de 2009
No retorno
Texas: Say what you want
...Y cuando llego a sentir eso
Ya no puedo resbalar,
ya no puedo correr
Y cuando llego a sentir eso
Ya no puedo esconderme
ya no puedo divertirme.
Bien, puedes decir lo que quieres
Pero no cambiaré de opinión
Siento lo mismo por ti
Y puedes decirme tus razones
Pero no cambiarán mis sentimientos
Sentiré lo mismo por ti... "
Hay un momento en que no se puede volver atrás.
Hay un momento en que vas a perdonarlo todo
y justificarlo todo
y olvidar que había cosas que no querías.
El amor puede tardar
remolonear
vacilar
ser exigente para querer salir.
Pero una vez que lo hace, se cierra de golpe la puerta de entrada,
de retorno al refugio
de vuelta a la guarida,
que es de las más difíciles de abrir,
y se queda solo y desvalido y a la intemperie
de lo que vendrá.
Y entonces perdonamos todo
y pasamos por todo
e incluso a veces llegamos adonde nunca queríamos llegar.
Porque una mira la realidad y luego surgen los sentimientos
pero tras el punto de no retorno,
son los sentimientos lo que usamos
para mirar la realidad.
Y esto, claro, puede ser terrible.
Peligroso. Difícil de cambiar.
Porque no te quiero sino porque te quiero
digas lo que digas
hagas lo que hagas
hasta que
por causa o destino
por desgracia o por suerte,
ya no pueda más.
Porque a veces el corazón se equivoca
pero se da cuenta luego
demasiado tarde
cuando no hay retorno posible
y sólo del amor queda el veneno.
Porque el amor, como la fe,
es una apuesta involuntaria, radical y ciega,
y cuando se trata de amor
solo tras el punto de no retorno,
a veces descubres que pierdes,
y a veces
que ganas.
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