jueves, 25 de junio de 2009

La huida




Nadie sabe el problema que te preocupa
A nadie le importa, pero es real.
Johnny, lo sentimos.
¿No vas a volver a casa?.
Estamos preocupados.
¿No vas a volver a casa?.

¿Qué está mal en mi vida
que tengo que emborracharme cada noche?
Johnny, lo sentimos, ven a casa.
Coge el teléfono, llama a tu madre.
Te echa de menos terriblemente,
echa de menos a su hijo.

¿A quién conoces?
¿Donde te quedarás?
La vida en la gran ciudad no es como dicen.
Johnny, lo sentimos,
¿No vas a volver a casa?
Estamos preocupados,
¿No vas a volver a casa?
¿Qué está mal en mi vida
que tengo que emborracharme cada noche?
Johnny, lo sentimos,
¿No vas a volver a casa?

Es mejor que vuelvas.
Todo está cerrado.
No puedes encontrar una habitación
el dinero está fundido.
Ningún lugar donde dormir
fuera a la intemperie
Nada que comer.
Ningún sitio a donde ir.

Johnny, lo sentimos
¿No vas a volver a casa?
Estamos preocupados
¿No vas a volver a casa?
¿Qué está mal en mi vida
que tengo que emborracharme cada noche?
Johnny, lo sentimos,
¿No vas a volver a casa?

Hay veces que la única solución es huir
sin tener a dónde ir.
Hay veces que tu casa es sólo un lugar
del que escapar
hacia la nada.

Hay veces que volver
suena a amenaza,
fracaso
e impotencia.

Hay veces que tras correr y correr
hasta quedarte sin fuerzas
descubres que no te has ido
que todo sigue aquí
contigo.
Siempre contigo.



Hay veces que no vas a poder huir
por lejos que vayas.

Y esas veces son terribles.

No hay comentarios: