Enrique Urquijo y Los Problemas - Aunque tu no lo sepas
Yo quiero amor, quiero gloria, Quiero un deleite divino, Como en mi mente imagino, Como en el mundo no hay; Y es la luz de aquel lucero Que engañó mi fantasía, Fuego fatuo, falso guía Que errante y ciego me tray. (...) ¿Por qué este inquieto abrasador deseo? ¿Por qué este sentimiento extraño y vago Que yo mismo conozco un devaneo, Y busco aún su seductor halago?