viernes, 30 de julio de 2010
En la oscuridad
The Commitments: The dark end of the street
En el rincón más oscuro de la calle.
Ahí es donde siempre nos encontraremos.
Escondiéndonos en las sombras a las que no pertenecemos
viviendo en la oscuridad para esconder nuestro error.
Tú y yo
en el rincón mas oscuro de la calle.
Tú y yo.
Sé que es el momento de ir poco a poco..
Tenemos que pagar por el amor que robamos.
Es un pecado y sabemos que está mal.
Pero nuestro amor sigue haciéndose fuerte.
Escabullámonos al rincón más ocuro de la calle.
Tú y yo.
Van a encontrarnos
van a encontrarnos
van a econtrarnos perdidos algún día.
Tú y yo
En el rincón más ocuro de la calle.
Y cuando la luz del día retumbe
si por casualidad estamos los dos por la ciudad
si nos encontráramos, sólo camina, pasa de largo.
Cariño, por favor no llores.
Esta noche nos encontramos
en el rincón más oscuro de la calle.
En la oscuridad
donde nadie te ve
donde las palabras bien y mal
se olvidan
por un rato
escondidos
en la oscuridad
que arropa y ahoga
como la oscuridad misma
del rincón más oscuro del corazón
ese que no cabe en palabras
ese que solo se deja describir
por la emoción en la garganta
por el escalofrío en las entrañas
por el cosquilleo gris de estrellitas tibias
por la ilusión secreta
y errada
que no puede ser
que no va a ser
que no será.
En la oscuridad
donde nadie ve
y nadie piensa
y nadie juzga
y nadie está.
En la oscuridad
donde la soledad más profunda
deja de serlo
por un rato equivocado
que paladearás
también en la oscuridad
callada
en silencio
con los gritos estallando por dentro
solo por dentro
siempre por dentro.
En la oscuridad
en una oscuridad imaginada
soñada
intuida
dibujada
por tantas noches de errores
y tantos días de nostalgia.
En el rincón más oscuro de tu calle
allí siempre estarás
allí siempre regresarás
cuando la luz y las miradas y las palabras
sean tantas y tan confusas
que no se puedan soportar.
Volverás a la oscuridad
y allí estará
siempre
errado
escondido
esperado y esperando
él.
En la oscuridad
donde las oportunidades perdidas
los tiempos paralelos
las posibilidades que se abrían pero no fueron
serán.
En la oscuridad
donde da igual cerrar los ojos o abrirlos.
En la oscuridad
donde todo es posible
y todo puede ser
por fin
verdad.
Allí.
Aquí.
En la oscuridad.
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