martes, 15 de abril de 2014

Tu imagen




Silvio Rodríguez: Tu imagen

Tu imagen llegó siempre cuando menos la esperaba para desordenarlo todo. Tu imagen llega, y se va, sin saber que tras ella la vida no sigue igual, que se queda doliendo como una piedrecita el zapato. El aroma agridulce de lo que pudo ser y no fue, y la intuición segura de que merecía la pena, no puede hacer otra cosa que doler, y me resisto, tozuda, a  aceptar con los brazos y los ojos caídos la imposibilidad de lo imposible

Tu imagen llegó ajena y lejana, como si no tuviera nada que ver con mi vida, y yo pensé que sería fácil, sólo un momento, y volver a olvidar. Si total, lo hice una vez, por qué no una vez más. Pero ya nada volvió a ser igual. Necesito otro corazón, otro tiempo, otra vida, necesito ser dos, y ser yo, y necesito que mi corazón sea sensato, y que la cabeza me recuerde una y mil veces por qué no puede ser, y por qué es absurdo y peligroso y doloroso seguir jugando a lo que nunca fue un juego, y convencerme de todo lo que tengo que perder y la nada que tengo por ganar.

Pero entonces llega tu imagen, y la ausencia, y me abrazo a él, porque le quiero, y le miro de nuevo, y recuerdo otra vez que eso no tienen nada que ver contigo

Ojalá supiera cómo espantarte como a una mosca pasajera. Ojalá supiese cómo quedarme en ti y quedarme en él. Ojalá supiese como seguir tras haberte soñado, ojalá supiese cómo capear la ilusión y el deseo y la culpa y el sí pero no, no, no ... Ojalá supiese como dejar de esperarte cuando no te espero. Ojalá supiera cómo acallar ese otro ojalá. El que no nos separa.

miércoles, 9 de abril de 2014

Mi estrella

Si, yo era niño, y tú, mi compañera 
ANTONIO MACHADO

No puedo con mi estrella...
Tengo la pena de una sola pena
que vale más que toda la alegría...
 

Cortar este dolor ¿con qué tijeras?...
...Me sobra el corazón...
MIGUEL HERNÁNDEZ



 Siempre vuelve.
A veces me confío
y la miro por encima del hombro
con aire de suficiencia y hasta una sonrisa
confiada y valiente
creyendo que por fín está
allá lejos
donde no puedo ni nombrarla
ni oler su sombra
ni caer en su trampa.

Y cuando giro de nuevo la cabeza
para mirar al futuro o a su espejismo
me echa de nuevo su red
me echo de nuevo su red
con las cosas que hago
y que no digo,
con lo que siento
y  no pienso
con lo que quiero
y no debo
con lo que temo
y no espero
con lo que sé
pero disimulo
y me empeño en seguir como si nada
pero es que todo
siempre, aquí, ahora, todo, nada.

Y me pregunto si los baches serán en realidad el camino
y solo se puede avanzar a tropezones y caídas
con las manos llenas de pétalos deshojados
y de espinas
con el aroma amargo de lo soñado
que nos esperaba siempre
en otro lado
en otro día.

Y el eco del y si no valgo
y el dolor del todavía
y el nudo en la garganta
y su su sombra en el corazón
y el puñetazo en el estómago
y el dolor
el dolor
el dolor..

jueves, 27 de marzo de 2014

De poesía y soledad

"Las metáforas son peligrosas. 
Con las metáforas no se juega. 
El amor puede nacer de una metáfora." 
MILAN KUNDERA

Enrique Urquijo y los Problemas: Aunque tú no lo sepas.

Las historias que nacen de las coincidencias asombrosas (y mi vida está llena de ellas) son muy muy peligrosas. Porque siempre tras la coincidencia acecha la poesía, y nada como la poesía para que nazca ese amor más soñado que vivido, tan lejos de la realidad que esta, que es la más peligrosa, nunca va a estropearlo, porque apenas lo llega a rozar.

Así que no es extraño que esta luz que surgió un mediodía de aquellos, lleno de ventanas y sol, no haya dejado de brillar, aunque fuera a escondidas y salpicada de sombras y dudas.

Y por eso, tras silencios y ausencias, que se parecían al olvido pero en el fondo no lo eran, una mañana inexplicable fue inevitable lo que parecía una trampa del destino. Y  las dos y media se convirtieron en el horizonte nervioso al que acudir sin mirar ni pensar. Y conduje los 26 km escuchando compulsivamente el aunque tú no lo sepas, porque así había sido no nuestra historia, sino la mía contigo, a solas, a escondidas, temiendo a veces incluso por mi propia razón, y porque algo tan absurdo pudiera ser tan fuerte, y aferrándome a lo que no comprendía para intentar aceptar que así era mucho mucho mejor.

Y a los nervios se le mezclaba cierta desgana, no te lo voy a negar, así que mientras aparcaba el coche demasiado lejos, y cruzaba con el corazón en la garganta el largo y claro centro comercial, casi deseaba que el rato pasara, cuanto antes, como un examen o como la visita al dentista... Y entonces te vi, al fondo, y te reconocí enseguida, por supuesto, porque te había visto muchas veces en mis sueños. Y tu abrazo inesperado lo sentí sincero, y tu mirada risueña parecia acariciar.  Y me supo a poco, no voy a mentirte, porque creo que lo notaste, y la despedida quería ser un hasta luego, sin atreverse a ser un quizás, y mucho menos un ojalá...

Y me dolió con angustia la ausencia de un futuro,
y un par de días estuve necesitando un momento a solas
sólo para desahogar,
escudriñando tus canciones y refugiándome en las mías,
para decirte con ellas
lo que no puedo todavía explicar.

Y sé que tal vez no eres, 
pero me aferro a la luz en los momentos malos, 
que últimamente son tantos, 
y son demasiadas las cosas
 que me gustaría 
pero nunca te podré contar.

Así que tras el silencio sin despedidas,
 aquí seguiré, 
llorando a ratos y sonriendo a veces 
por tanta poesía, 
sin que tú lo sepas, 
aunque algo sabes, 
pero tanto 
no te lo puedes ni imaginar.

martes, 25 de febrero de 2014

Poca cosa


Eros Ramazzotti Y Antonella Bucci - Amarte Es Total 

Estoy segura de que él ha vuelto muchas veces a aquel sitio, aquella época y aquellas notas a las que yo me negué tanto tiempo a volver, enterradas bajo llave y barro y cemento en lo hondo más hondo de lo que ya no siento.

Estoy segura de que ha recordado aquellos días en que ya recordábamos y sabíamos que vivíamos muchos últimos momentos, cuando yo empezaba a sentir terror, verdadero terror por el final seguro e inevitable, quizás lejano, pero a punto de llegar, tan inexorable que fui yo la que terminé por traerlo.

 Estoy segura de que en aquella historia cursi, empalagosa, por ingenua, por ignorante, por pompa de jabón en una tormenta que se iba, yo no estoy nunca sola. Estoy segura de que aquel siempre terminó por ser verdad precisamente porque no pudo ser otra cosa que mentira.

Y ya ves, al final, lo que ves, poca cosa, unas notas a las que volver cuando tanto se pone feo, y nos aferramos a que  todavía podemos recordar quiénes fuimos, hace ya tanto, tanto, tanto tiempo.

viernes, 31 de enero de 2014

Una chica más

 
Just another girl- The Killers.

He sido tantas veces otra chica más
que me cuesta ser otra cosa.
La que sueña callada
disimulando
para que nadie note nada nunca
jamás-.

La que espera con el alma encogida
una mirada en la noche
entre las luces pálidas que vienen y van.

La que no pide, no demanda,
jamás exige,
la que asume que los sueños
no se hicieron para la realidad.

La que parecía acariciar de puntillas
aquel del  que era protagonista
si el mundo quisiera,
que no va a querer...
....pero quizás.....

La que te esperaba cada noche en la cita
a la que nunca quisiste llegar,
de la que siempre fuiste ausencia
dolorosa,
incomprensible
y perenne
por su quizás.

Supe que sólo era otra chica
 cuando tú eras aún tú y solo tú
y nadie más
y el tiempo y el espacio y las cosas tozudas
me obligaron no a olvidarte
pero sí a dejarte atrás.

Y ahora reapareces
con tus sís y tus quizás.
Ahora que ya no soy otra chica
y ya no me puedo perdonar
aunque todo sigue, qué curioso,
 casi igual
y tú sigues siendo tú
y yo finjo que poder ser todavía
otra chica más
al acecho de un quizás.
El mismo que sé que comparto
con otras
aquí, allá.

Y solo soy otra chica
como tantas
pendiente de tu quizás,
sin querer y a su pesar,
ahora
cuando el sí
ya no se puede soñar.

Otra chica
con su sino
y su quizás,
segura de que acecha
como siempre
el final,
ese final terrible
de lo que no nunca llega a empezar.

Pero mientras tanto
....quizás...
y cruzar los dedos debajo de la mesa...
y soñar
callada...
y susurrar...
...quizás...

domingo, 19 de enero de 2014

Para siempre jamás


Katy Perry: "The one that got away"

Hay, de entre todas las historias pasadas y finalmente fallidas, una, y sólo una, que no acabó. 

Porque la que era yo entonces se quedó en ella. 
Porque la que la acabó era ya otra, que seguramente tampoco era yo, la de hoy, la que mira con nostalgia y sonrisa aquel tiempo, aquel aroma, aquella luna roja, aquella hierba no siempre verde, y a veces sin esplendor.
La  que puede percibir sin dolor la pureza de todo aquello que como nunca se fue nunca volvió. 
La que sabe que aquella de entonces estaría perpleja si hubiera llegado  a ver todo lo que vino después.
Tan ajeno a ella, que allí se quedó, y allí sigue todavía, entonces, cuando el futuro no existía aunque luego el futuro, finalmente, se la llevó.